Como
en todas partes del interior de nuestro país, los pueblos
tienen un gran fervor religioso y ello se demuestra en la
edificación de un templo para adorar a Dios, en cada
ciudad o cabecera de departamento de nuestra provincia.
En muchas de sus capillas se veneran santos que los considera
así el mismo pueblo, como San Gil, San Esteban, Santa
Lucía, La Virgen de La Montonera. Muchos templos del
interior son sostenidos por grupos católicos que veneran
y hacen verdaderas fiestas en honor de sus santos. Tenemos
la más grande demostración de fe en la fiesta
de Nuestro Señor de los Milagros de Mailín, donde
convergen devotos de todo el país y cada vez se acrecienta
más esta devoción.- |